El tejido logístico se prepara para afrontar

un Brexit con o sin acuerdo


Lunes, 21/09/2020 por El Mercantil

La automoción teme un doble impacto tras sufrir los efectos del Covid-19 este año y los operadores logísticos se ven abocados a aumentar sus precios

Los recientes cambios ocasionados en la negociación del Brexit entre el Reino Unido y la Unión Europea han provocado una creciente inquietud entre las empresas que se dedican al transporte, la logística y el comercio. Frente a ello, la Comisión Europea ha lanzado una guía sobre los futuros cambios destinada a estas actividades para que se puedan preparar ante la nueva coyuntura, sea cual sea el resultado final de las negociaciones entre las partes. En este sentido, el tejido logístico se verá gravemente afectado, por lo que ya se vaticinan futuras pérdidas económicas y un aumento de sus tarifas en los servicios ligados al Reino Unido.


El proceso del Brexit ha retomado sus negociaciones tras el paréntesis motivado por el Covid-19 durante los primeros meses del año para determinar definitivamente la relación comercial con la UE, la cual se verá condicionada en caso de ruptura del pacto acordado. El primer ministro británico, Boris Johnson, ha sacado adelante la primera votación para romper unilateralmente el acuerdo sobre el Brexit alcanzado con Bruselas. Esta norma permitiría al Ejecutivo británico anular partes del acuerdo para asegurar que las empresas de Irlanda del Norte tendrán “acceso sin restricciones” al mercado interno de Reino Unido, lo que podría crear obstáculos al comercio con el resto de la isla de Irlanda.


Frente a estos cambios de última hora, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió la semana pasada que “es imposible modificar unilateralmente el acuerdo” y ha remachado que “el Reino Unido no viola los Tratados”. Durante su discurso sobre la evolución del primer año al frente de la Comisión y el estado la Unión Europea, insistió en que el Reino Unido “perderá la confianza del bloque comunitario si finalmente aprueba la ley que anula partes del acuerdo sobre el Brexit”. 


Ambas partes firmaron dicho acuerdo con la intención de proteger los intereses tanto de los ciudadanos y empresas británicas como europeas. “La UE y el Reino Unido acordaron que es el mejor y único modo de garantizar la paz en la isla de Irlanda y no daremos marcha atrás, puesto que este acuerdo fue ratificado por esta Cámara y por la Cámara de los Comunes”, manifestó la política alemana.


El Reino Unido y la UE cerraron un trato sobre el Brexit en 2019 que permitió iniciar la salida del club de los 27 el pasado 1 de febrero. El pacto establece, hasta la ruptura definitiva el 31 de diciembre de este año, un periodo transitorio para negociar los detalles, que incluyen desde la regulación de la pesca a la gobernanza o el blanqueo de capitales. De conformidad con el Acuerdo de Retirada, el Reino Unido abandonó la Unión Europea el 31 de enero de 2020 y no habrá repercusiones aduaneras ni en la fiscalidad durante el periodo transitorio. No obstante, aunque la negociación concluya definitivamente a finales de este año, la salida del Reino Unido tendrá graves consecuencias para las administraciones públicas, las empresas y los ciudadanos a partir del 1 de enero de 2021. Frente a ello, el Ejecutivo Comunitario ha publicado una guía divulgativa dirigida a las empresas que operan en el Reino Unido, para que puedan prepararse de cara al final del periodo transitorio. 


En concreto, el documento divulgado por la Comisión Europea hace especial hincapié en la repercusión del Brexit en los ámbitos fiscales y aduaneros, y enumera los cambios que se van a producir. Las empresas que comercian con el Reino Unido para el transporte de bienes a través del su territorio deberán tener en cuenta las siguientes consecuencias:


FISCALIDAD Y UNIÓN ADUANERA EN CASO DE ACUERDO


  • Cuando se realicen transacciones con el Reino Unido, los operadores logísticos deberán cumplir normas y procedimientos en materia de IVA diferentes de los aplicables a las transacciones dentro de la UE.

  • Presentación de declaraciones en Aduana cuando se importen bienes desde el Reino Unido o los exporte a este, o bien se transporten bienes a través del Reino Unido.

  • Además de la declaración en Aduana, es posible se se tengan que proporcionar datos de protección y seguridad.

  • Será necesario obtener una licencia especial para importar o exportar determinados bienes (por ejemplo, residuos, determinados productos químicos peligrosos u OMG).

  • Trámites adicionales para importar o exportar bienes sujetos a impuestos especiales (alcohol, tabaco o combustible) desde el Reino Unido o hacia este.

  • Liquidación del IVA en el país de la UE en el que se importen las mercancías desde el Reino Unido. Habrá una exención del pago del IVA en la UE respecto de cualesquiera bienes que se exporten al Reino Unido, pero a continuación se deberán cumplir las normas en materia de IVA aplicables a las importaciones en el Reino Unido.


Asimismo, esta guía advierte que los cambios podrían ser aún más nocivos “en caso de que no se alcance un acuerdo entre la UE y el Reino Unido al final del período transitorio”. De ocurrir tal escenario, además de los trámites anteriores, habría que asumir otras obligaciones, como la del pago de derechos de Aduana sobre los bienes que introduzca en la UE desde el Reino Unido o el establecimiento de cuotas para determinados bienes que acceden al mercado comunitario procedentes del Reino Unido, entre otros. En el caso de Irlanda del Norte, es posible que se apliquen otras disposiciones específicas con incidencia en el impuesto sobre el valor añadido, los impuestos especiales y las Aduanas. “Las empresas que comercian con o a través de Irlanda del Norte tienen que ser conscientes de estas disposiciones y adoptar las medidas necesarias”, ha advertido la Comisión Europea a las empresas. 


EN CASO DE QUE NO SE ALCANCE UN ACUERDO


  • Será necesario pagar derechos de Aduana sobre los bienes que se introduzcan en la UE desde el Reino Unido.
  • Los cargadores podrán verse afectados por cuotas para determinados bienes que entran en la UE procedentes del Reino Unido.


Según ha manifestado la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), “la inflexible posición que manifiesta el Gobierno británico amenaza la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo, lo que tendría consecuencias muy negativas para los actuales intercambios comerciales entre España y Gran Bretaña y afectaría muy gravemente a la actual flota de transporte española que opera entre ambos países”. Actualmente, el Reino Unido representa el quinto país de destino de las mercancías españolas en la Unión Europea y, según las estimaciones de Fenadismer, este intercambio comercial es realizado por una flota aproximada de 8.000 camiones españoles, que se dedican principalmente a las exportaciones de productos agroalimentarios, automoción, productos farmacéuticos y mercancía general. Así, la falta de acuerdo “podría limitar en enero de 2021 el número de camiones españoles autorizados para operar hasta en el 90%”. 


De hecho, un Brexit sin acuerdo también podría implicar la aplicación de controles en Gibraltar, según ha indicado el Gobierno de Gibraltar en una nota técnica. En esta comunicación, el Ejecutivo del Peñón advierte que, en caso de que no sea posible concretar un acuerdo, esto tendría un impacto directo entre la relación de Gibraltar con la Unión Europea. 


EL NO-ACUERDO SUPONDRÁ LA PÉRDIDA DE 110.000 MILLONES PARA LA AUTOMOCIÓN


Los actores de la industria de automoción europea se han unido para solicitar a la UE y al Reino Unido que “garanticen un acuerdo de libre comercio ambicioso sin más demora”. Las partes negociadoras deben emplear ya todos los medios necesarios para evitar un desacuerdo al final de la transición, lo que, según sus estimaciones, le costaría al sector europeo de la automoción unos 110.000 millones de euros en operaciones comerciales en un plazo de cinco años.


Las principales organizaciones que representan a los fabricantes de vehículos y componentes en toda la UE como la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) y la Asociación Europea de Proveedores de Automoción (CLEPA), junto con 21 asociaciones estatales, han advertido que el sector podría afrontar graves dificultades. De hecho, las economías y los puestos de trabajo de ambos lados del Canal de la Mancha corren el riesgo de sufrir un segundo golpe devastador en forma de “no acuerdo” por encima de la producción perdida en lo que va de año, de unos 100.000 millones de euros, debido a la crisis del coronavirus.


Sin un acuerdo en vigor para el 31 de diciembre, las asociaciones han recordado que ambas partes se verían obligadas a mantener relaciones comerciales que incluirían un arancel del 10% para los automóviles y de hasta el 22% para las furgonetas y camiones. Estos aranceles “tendrán que ser repercutidos en los consumidores y encarecerá el precio de los vehículos”. El director general de ACEA, Erik-Mark Huitema, ha subrayado que “debemos contar un acuerdo comercial ambicioso, o de lo contrario, el sector se verá duramente afectado por el doble impacto generado por el Brexit y por los efectos de la crisis del Covid-19”.


AUMENTO DE COSTES DE LOS OPERADORES LOGÍSTICOS


Por otra parte, operadores logísticos como DHL ya han anunciado un aumento en sus tarifas que entrarán en 2021. Además del reajuste tarifario anual que supondrá el incremento del 4,9% más en España y suplementos para las piezas con exceso de peso y de pallet no apilable a la altura de 85 euros por pieza y 175 euros por pallet, el Brexit también representa un factor a tener en cuenta en el incremento adicional de precios. Según ha explicado el Grupo Deutsche Post DHL, el Brexit “añadirá nuevas barreras y obstáculos al comercio, un movimiento que impactará de forma directa en los costes operativos de la compañía”. 


Por ello, el operador implantará nuevos suplementos en todos los envíos sujetos a despacho entre el Reino Unido y los países de la Unión Europea, tanto de entrada como de salida. Según la información de la que dispone la empresa hasta el momento sobre la situación entre ambos territorios, el operador prevé añadir un suplemento de 0,25 euros por kg, con un mínimo de cinco euros por envío. No obstante, “esta tarifa será ajustada si las circunstancias cambian significativamente”, ha puntualizado DHL.

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