Tecnología y Logística: una mañana de casos reales, sin teoría y sin filtros

Tecnología y Logística: una mañana de casos reales, sin teoría y sin filtros 2560 1440 ALIA - Clúster Logístico Aragón

Cuando empezamos a preparar la jornada Tecnología y Logística con Atlas Proyectos Informáticos, lo teníamos claro: no queríamos otra sesión de tendencias ni presentaciones de catálogo. Queríamos que las empresas que ya han aplicado tecnología en sus almacenes, sus operaciones de transporte o sus flotas contaran cómo lo hicieron, qué les funcionó y en qué se equivocaron por el camino.

Eso es lo que ocurrió en el Espacio Xplora. Seis empresas subieron al escenario con proyectos reales, y lo que más se agradeció fue la sinceridad. Hubo cifras y resultados, pero también dudas, cambios de rumbo y alguna lección aprendida a base de tropiezos. Es justo lo que necesita escuchar cualquiera que esté pensando en dar un paso parecido en su empresa.

Empezar por los problemas de siempre

Jorge Martín-Peña, de TESISQUARE, abrió las ponencias con un tema que conoce bien cualquiera que gestione una flota: cómo planificar rutas, consolidar cargas y saber en todo momento dónde está la mercancía. Su mensaje fue muy práctico. Estas herramientas solo rinden de verdad cuando se integran con el resto de sistemas de la empresa y no funcionan como una isla.

Después llegó uno de esos problemas poco vistosos pero muy reales: el papeleo. Alejandro Peinado (Cotransa, KaionaTech) y María Moreno de Álava, de Atlas Proyectos Informáticos, contaron cómo Cotransa ha automatizado la entrada de documentos combinando la plataforma Solpheo, la inteligencia artificial y un análisis previo de sus procesos. Menos tiempo perdido, menos errores y menos costes en una tarea que muchas empresas de transporte siguen haciendo a mano.

El almacén, visto desde dentro

Buena parte de la mañana se centró en el almacén. Elizabeth Makarenko, de Deus Robotics, explicó cómo la visión artificial ayuda a los robots a moverse y a trabajar en entornos logísticos reales, y cómo un software de gestión de robots (RMS) permite que varias máquinas trabajen coordinadas en la misma instalación.

Victorien Grandguillaume, de Savoye, compartió la experiencia de implantar un WMS y habló sin rodeos de la diferencia entre adaptar el negocio a un sistema genérico y adaptar el sistema al negocio. Alberto Francés Campos, de TGW Logistics, recorrió paso a paso el salto de una operativa manual a otra automatizada con robots móviles autónomos (AMR) en una empresa industrial: cómo cambió el layout, cómo cambiaron los procesos y cómo se justificó la inversión.

Theo Rocamora Seguí, de MHART Ibérica, dejó una de las ideas que más se comentaron en el café: en la moda es la estrategia del negocio la que manda sobre la tecnología, y no al revés. Una marca de fast fashion y otra de lujo necesitan soluciones muy distintas, y a veces la mejor decisión es no automatizar.

La IA, con los pies en el suelo

Para terminar, Fabio Furukawa Marconi, de Atlas Proyectos Informáticos, moderó una mesa redonda sobre inteligencia artificial en logística con Alejandro Peinado, Xavier Ruiz (Routal) y Guillermo Agustín Bes (Esprinet Ibérica). La conversación fue cercana y muy aterrizada, y dejó una conclusión en la que todos coincidieron: la IA ya no es cosa del futuro. Está disponible, pero su valor depende de saber dónde tiene sentido aplicarla y cómo hacerlo.

Lo que nos llevamos

Nos quedamos con la generosidad de los ponentes, que compartieron su experiencia sin guardarse lo incómodo, y con una sala llena de profesionales que vinieron a aprender y a contar también lo suyo. Las pausas de café se alargaron más de lo previsto, y eso suele ser buena señal.

Jornadas como esta son las que más disfrutamos organizar desde el clúster: las que ponen en contacto a quienes desarrollan la tecnología con quienes la usan cada día, y de las que todo el mundo sale con alguna idea para aplicar en su empresa.

¿Te apetece estar en la próxima? Echa un vistazo a la agenda de eventos de ALIA; seguro que hay algún encuentro que te interesa.